Por Tatiana Amrein
El turismo vivencial, se practica en muchos lugares del Perú, pero el departamento de Puno, es el que más destaca. Hace poco tiempo, Puno fue declarado capital del Turismo Vivencial, por poseer bellos paisajes, clima adecuado y además, se pueden visitar varios atractivos turísticos. En La Libertad puedes visitar lugares con las mismas características; por ejemplo, Poroto, Simbal, Moche, Huanchaco, entre otros lugares.
En Puno, Arequipa, Cuzco, Loreto, Piura, entre otros lugares, existen varias comunidades que se dedican a este negocio, como es la Comunidad de Llachón, la Isla Amantaní, el valle del Colca, donde se encuentran etnias de los Collaguas y Cabanas; el Valle Sagrado de los Incas, La comunidad de Pumahuanca la cual ofrece la posibilidad de aprender las técnicas de cultivo andino junto a los pobladores locales; la comunidad de San Andres, los cuales aún conservan sus costumbres y tradiciones culturales, fiestas y ceremonias, están asociadas a sus mitos y leyendas. En La Libertad, la Comunidad de Moche y la Comunidad de Huanchaco, también se dedican a este negocio, mostrando su cultura, mitos, leyendas, costumbres, representando parte de su historia.
Otro lugar muy interesante para visitar es Huamachuco, el cual se encuentra a 6 horas de la ciudad de Trujillo y posee una fortaleza hecha de piedras, su comunidad tiene mucho que contarte y le gusta compartir sus costumbres. El visitar un lugar típico te enseñará las diferentes maneras de pensar de los pobladores.

En mi opinión, se me hace muy raro que Puno sea la capital del turismo vivencial, ya que para Puno piden mucho la ayuda de nosotros. ¿Cómo va darles de comer a los turistas, si ni siquiera tienen para ellos mismos? A no ser que ellos traigan dinero y les paguen para que les enseñen sus vivencias y para que les den de comer. Otra cosa que no tengo claro es que, por qué dicen que Puno tiene un excelente clima, si sabemos que este, es extremadamente helado.
ResponderEliminarA parte, qué impresión se llevaría el turista de nuestra realidad y de nuestra economía.
Por: Estrella, Cachay Aguilar